Vivir fuera de la patria: migración, auge y decadencia. El aporte de los italianos en la arquitectura y la construcción de Guayaquil
- Francisco Gagliardo
- 24 mar 2024
- 27 Min. de lectura
No podemos embarcarnos en un viaje a travĆ©s del tiempo, pensar en Guayaquil y su proceso histórico sin considerar a los migrantes italianos que, desde la Ć©poca colonial, se tiene registro de sus exploraciones por el continente americano y concretamente en Guayaquil. Comenzó con exploradores de manera esporĆ”dica, evadiendo los controles migratorios de los reinados espaƱoles y pronto se convirtió en una necesidad, un escape, una esperanza de una mejor vida con una Italia que atravesaba situaciones complejas, inestabilidad económica y social, los italianos se embarcaron en un viaje hacĆa un destino incierto, con muchos deseos de superación. Atravesaron penurias y sacrificios, en New York fueron apodados como āundesirable peopleā, sin embargo, en Guayaquil, fue todo un Ć©xito, lograron insertarse en la sociedad, desenvolverse en casi todos los campos como la agricultura, el comercio, la gastronomĆa, la industria, la aviación, el culto, la polĆtica, la academia, la banca, el arte, la cultura, la arquitectura, y la mĆŗsica, por mencionar unos cuantos, alcanzando el prestigio y colocarse en la elite económica de la ciudad.
Sus profesionales, arquitectos, ingenieros, y hĆ”biles escultores, graduados en las politĆ©cnicas y la Escuela de Bellas Artes de Italia y su contribución a la arquitectura de la ciudad, un legado de su hĆ”bil manejo del diseƱo y la construcción. Un dominio de los movimientos arquitectónicos, permitiĆ©ndoles diseƱar y edificar, iglesias, cĆ”rceles, hospitales, residencias, palacios, edificios gubernamentales, espacios pĆŗblicos, monumentos, bibliotecas, cementerios, entre otros, edificios que hoy, son patrimoniales y son toda una exposición artĆstica de movimientos neoclĆ”sicos, neogóticos, Art DĆ©co, Art NouveauĀ y el racionalismo. Utilizando nuevas tĆ©cnicas constructivas, migrando de la madera hacia el hormigón, fundarĆ”n la primera Escuela de Arquitectura del paĆs, y a mi criterio, teniendo al arquitecto mĆ”s importante de la ciudad de Guayaquil de principios del siglo XX, Francesco Maccaferri Colli.
AdemĆ”s, realizaremos un recorrido de los sucesos históricos que fueron modificando no solo la arquitectura sino la percepción y posición social de los italianos en la ciudad, haciendo decaer las cifras migratorias en el paĆs. Como el contexto internacional polĆtico y económico afectaron a Ecuador, las guerras y principalmente la Segunda Guerra Mundial, desató una ola de represivas medidas en contra de los migrantes del Eje, vulnerando sus derechos, siendo privados de su libertad y enviados a campos de concentración, mediante el uso de la Lista Negra promovida por el gobierno de los Estados Unidos. Veremos testimonios, ejemplos de ataques a los sectores corporativos de los italianos, experiencias personales como la de Francesco Maccaferri, y cómo se abre el camino para los primeros arquitectos ecuatorianos que tomarĆ”n la posta a partir de la Segunda Guerra Mundial.
El presente ensayo, es una sĆntesis de recopilación histórica de los italianos en Guayaquil, que pretende resaltar el lazo profundo histórico entre Italia y Ecuador, permitiendo la crĆtica y la reflexión observando la contribución de los italianos en la identidad nacional y cómo al dĆa de hoy se vive un proceso migratorio en sentido opuesto, teniendo a los ecuatorianos prefiriendo migrar hacia Italia, permitiendo que una vez mĆ”s, se escriba otro capĆtulo de los lazos entre ambos paĆses.
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Brigante o migrante
Para tener un punto de partida, debemos remontarnos al āsiglo de los descubrimientosā (XVI), precisamente entre los aƱos 1541 y 1556. Han pasado 55 aƱos desde que āLa NiƱaā, āLa Pintaā y āLa Santa MarĆaā unieron dos mundos a partir de sus expediciones, 15 aƱos desde el arribo de conquistadores espaƱoles a AmĆ©rica del Sur y 14 aƱos de la muerte de Atahualpa. Pero es precisamente donde podemos encontrar el primer registro de un italiano que pasó por Guayaquil. Un joven comerciante y explorador de origen milanĆ©s, Girolamo Benzoni, quien en su libro āLa Historia del Mondo Nvuovoā publicado en Venecia en 1565, narra su paso por Guayaquil, Portoviejo y Quito. Benzoni nos cuenta principalmente sobre sus costas, asentamientos indĆgenas, tierras fĆ©rtiles, cultura manteƱo-huancavilca, presencia espaƱola y trata de esclavos. Esto no solo nos entrega un relato histórico de la Ć©poca hispĆ”nica, sino que podemos intuir que, con la publicación de su libro sobre su expedición a AmĆ©rica, Guayaquil empezaba a darse a conocer por la comunidad lectora italiana.
A pesar de que luego de Benzoni, no hay mayores relatos de exploradores ni aun acontece ningĆŗn proceso migratorio relevante, Āæa quĆ© se debĆa que teniendo un punto de partida no se visualizaban migraciones masivas? SegĆŗn Chiara Pagnotta (2016) esto fue debido a que elĀ
pacto colonial entre dominios espaƱoles y la madre patria no permitĆa el libre acceso a los territorios espaƱoles en AmĆ©rica y la emigración desde la penĆnsula italiana hacia los dominios espaƱoles era permitida solo si se trataba de sĆŗbditos de los reinos espaƱoles en Italia o de sĆŗbditos de reinos āamigosā. (pp. 25-26)
Sin embargo, existen otras descripciones posteriores como la del Padre Jesuita Mario Cicala de origen siciliano quien en 1771 relata como Guayaquil estaba dividida entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva. La Ciudad Vieja ubicada entre el barrio Las PeƱas hasta el pie del Cerro Santa Ana y la Ciudad Nueva ubicada una legua hacĆa el sur. SegĆŗn Cicala, la influencia del clima y el cielo hacĆa que la gente de Guayaquil se caracterizara por su capacidad e ingenio, humorismo y cortesĆa, cualidades presentes tanto en hombres como en mujeres. Otros viajeros italianos que llegaron a la ciudad fueron el Padre Coleti, Gaetano Osculati y el Dr. Enrico Festa.
Haciendo recuento de la migración italiana en Ecuador se establece que: āEntre 1798 y 1822 el 3% de los inmigrantes de Guayaquil procedĆan de Italiaā (Jurado, 2002, p.56), en este periodo de reordenamiento del territorio algunos italianos contribuyeron económicamente al financiamiento de la guerra de independencia del territorio ecuatoriano. A finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX se produjo una emigración italiana caracterizada por el ingreso de los italianos en las elites de Quito y Guayaquil, logrado por el Ć©xito de sus comercios y las alianzas matrimoniales con mujeres de la aristocracia. En 1835 bajo un gobierno liberal se afirmaba la necesidad de progreso, paulatina secularización de la sociedad, que llevaba consigo la apertura del paĆs hacia al exterior, esto acompaƱado de que la inmigración era vista como un instrumento de cambio social y modernización. Cautivados por Europa, el alarde de la cultura y la revolución industrial creaban el deseo de āsuperar el estado de ābarbarieā de la sociedad y buscar el āmejoramiento de la razaā a travĆ©s de la inmigración europea sobre todo anglosajona o alemana - y la paulatina secularización del estadoā (Pagnotta, 2016, p.34 y 34) Ā Ā Para 1855 eran alrededor de 100 los italianos residentes en Guayaquil.
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En Guayaquil parecĆan ser bien recibidos los italianos y se encontraban dentro de la Ć©lite local, sin embargo, en Estados Unidos era un panorama distinto. Los italianos tuvieron bastantes dificultades para conseguir trabajo dado que Estados Unidos buscaba mano de obra calificada para poder seguir alimentando aquel fenómeno llamado revolución industrial. Los agricultores italianos fueron nombrados como āundesirable peopleā, siendo discriminados algunos con analfabetismo hizo que muchos italianos terminaran refugiĆ”ndose en Little Italy en Manhattan, considerado uno de los barrios mĆ”s pobres de la Ć©poca. No es de extraƱar que estas situaciones precarias dieron paso pensamientos como āo brigante o migranteā y fueron la cuna para el nacimiento de algunos gĆ”nster italoestadounidenseĀ como, Johnny Torrio, Frankie Yale, y el famoso Al Capone.
ĀæQuĆ© sucedĆa paralelamente en Italia para que se hubiera despertado el interĆ©s por migrar a AmĆ©rica? Italia atravesaba problemas económicos, pobreza y desempleo, asĆ lo describĆa el Prefetto di Vicenza en 1890:
All'emigrazione si abbandonano moltissimi contadini, i quali vi devono essere spinti non tanto dalla speranza di trovare in America di che arricchire rapidamente, quanto dalla impossibilità di campare più oltre la vita nella loro patria, sia pure adattandosi a disagi e sacrifici di ogni maniera. [1](citado por Grossi y Rosoli, 1976, p. 5)
AdemĆ”s, habĆa situaciones como las de Calabria:
Le terre sconvolte, malariche, minate dalle alluvioni, dai terremoti, le più ricche colture afflitte dalla mosca olearia, dalla fillossera; la possidenza retriva e assenteista, il patto agrario smungente, il salario a livello della fame, la pastoriza rarefatta e morente, nullo lo spirito di associazione e di organizzazione; le finanze comunali in pessimo stato, l`istruzione primaria lacrimevole, i servizi pubblici inadeguati, le abitazioni misere e malsane, l“agglomerato massimo, l“alimentazione bassissima..[2] (En De Nobili, 1908, en Grossi y Rosoli, 1976, p.5)
Estas situaciones provocaron agitación polĆtica y movimientos como el risorgimento italianoĀ que desató conflictos internos y militares ademĆ”s de persecuciones con un servicio militar obligatorio. Estos eventos hacĆan que Italia no sea atractivo, con periodos de inestabilidad que hacĆa que los italianos vean AmĆ©rica como una posibilidad de encontrar trabajo, mejorar sus vidas, tener acceso a tierras y e irse reunificando poco a poco con sus familiares que ya hayan emprendido el viaje. El punto de partida principal era GĆ©nova que funcionaba como puerto hacia AmĆ©rica, en su mayorĆa comerciantes y de zonas rurales, siendo su principal destino, Estados Unidos y Argentina. La comunidad italiana estaba compuesta principalmente por personas provenientes de Liguria, NĆ”poles, Cosenza y Potenza. Siendo predominante en Guayaquil provenientes de Liguria que se entendĆa por quĆ© preferĆan quedarse en Guayaquil cerca de la costa.
[1] Muchos agricultores se abandonan a la emigración, los cuales se dejaban llevar no tanto por la esperanza de encontrar algo con lo que enriquecerse rÔpidamente en América, sino por la imposibilidad de vivir mÔs en su patria, aunque debieran adaptarse a penurias y sacrificios de todo tipo.
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[2]Ā Las tierras devastadas, palĆŗdicas, minadas por inundaciones, terremotos, las cosechas mĆ”s ricas azotadas por la mosca del petróleo, por la filoxera; la propiedad agraria atrasada y ausente, el dĆ©bil pacto agrario, los salarios a niveles de hambre, el pastoreo enrarecido y moribundo, el nulo espĆritu de asociación y organización; las finanzas municipales en pĆ©simas condiciones, educación primaria deficiente, servicios pĆŗblicos inadecuados, viviendas deficientes e insalubres, mĆ”xima aglomeración, muy baja nutrición.
Al llegar a la mitad del siglo XIX, las familias italianas en Guayaquil se contaban por decenas y el numero crecĆa aƱo a aƱo. El auge de la producción cacaotera y otras materias primas, asĆ como la confección de artesanĆas como los sombreros de paja toquilla, hacia atractivo el comercio exportador desde Guayaquil, a la vez que los productos provenientes de Italia como vinos, conservas y especies, tenĆan una buena acogida en el pĆŗblico, produciĆ©ndose el intercambio que incentivaba a los comerciantes. (SĆ”nchez, 2008 pp. 15 y 16).
ĀæComo fue el viaje de los italianos hacia Guayaquil? SegĆŗn Jenny Estrada (1993) estos viajeros:
Ā Llegaban a bordo de grandes veleros tipo goleta bergantĆn, los mismo que en itinerarios regulares cumplĆan dilatados periplos por el atlĆ”ntico y despuĆ©s de hacer escala obligatoria en Montevideo y Buenos Aires, avanzaban hacĆa el Cabo de Hornos y tomando la ruta de Magallanes, subĆan bordeando las costas de Chile y PerĆŗ. (p.18)
Figura 1Ā Emigrantes en cubierta del buque a vapor Patricia. (Grossi y Rosoli, 1976 p. 13)
Muchos hermanos partĆan en conjunto desde Italia, unos se iban quedando en diferentes destinos lo cual hacĆa que la misma familia y apellidos vaya dejando sus descendientes en distintos lugares. Por lo tanto, podremos incluso encontrar los mismos apellidos en diferentes paĆses que tienen un origen en comĆŗn en estos tiempos migratorios. ĀæQuĆ© hacĆa que los italianos vayan quedĆ”ndose en destinos que quizĆ”s no previeron inicialmente? Entendemos que algunos factores eran los desembarcos aleatorios y paradas que les tocaban hacer, muchos encontraban trabajo o se enamoraban y empezaban a formar una familia, ademĆ”s, las situaciones insalubres de las embarcaciones y de la Ć©poca tambiĆ©n hacĆan posible que muchos no puedan llegar a su destino y fallecĆan en su bĆŗsqueda de AmĆ©rica.
Para finales del siglo XIX los italianos conformaban la colonia extranjera mĆ”s numerosa de Guayaquil, a la par que empezaban las grandes migraciones desde Italia. Debido a la guerra del PacĆfico entre Chile y PerĆŗ de 1884, muchos italianos que se habĆan asentado en estos paĆses tambiĆ©n llegaron a Guayaquil lo que hizo que su población aumentara a 500 aproximadamente. Los lazos diplomĆ”ticos entre Ecuador e Italia tambiĆ©n se comenzaron a fortalecer, lo que se evidencia en dos hechos: el primero, el nombramiento del comerciante Niccoló Norero como representante consular en Guayaquil, con jurisdicción para toda la repĆŗblica y, āla firma del tratado de amistad, comercio y navegación entre Italia y Ecuadorā realizada durante el gobierno del General Eloy Alfaro, quien por este hecho fue condecorado por el gobierno de Italia (Estrada,1993).
Para inicios del siglo XX, el tipo de emigrante ya no provenĆa mayoritariamente de zonas rurales sino eran profesionales y tĆ©cnicos que tenĆan participación en la industria, el comercio, la construcción, la agricultura, la aviación, la banca, la hostelerĆa, entre otros. Las asociaciones y organizaciones italianas como la Sociedad Italiana Garibaldi, la Sociedad Dante Alighieri, la Casa del Fascio, la Liga Naval Italiana, el Touring Club Italiano y las empresas de capital italiano como la fĆ”brica La Universal, La CompaƱĆa Italiana de Construcciones, el Banco Italiano, Casa Tosi, De Prati, y fabricación de bebidas icónicas comoā Fioravantiā entre otros, marcaban la presencia y la Ć©poca de mayor influencia sobre todo en el perĆodo entre guerras.
En publicaciones de la Ć©poca se describĆa como āEl italiano de los aƱos treinta se percibe a sĆ mismo como una persona de mente Ć”gil para los negocios, calculador y previsto en los resultados, trabajador tenaz que atesora el fruto de su trabajoā (Aliprandi y Martini,1930, s/p) y cómo:
Con estos atributos se insertaron en la sociedad ecuatoriana, alcanzaron prestigio personal y como grupo; su experiencia en el comercio fue reconocida, y se acoplaron a la elite económica del paĆs, alcanzando tambiĆ©n una posición social importante; se involucraron sobre todo en el comercio, la industria y la agricultura. (Del Pino y otros, 2012, p.32)
De tal manera que, para 1930, āno se conoce en Guayaquil un italiano que viva en condición económica de pobreza.ā (Aliprandi y Martini,1930, s/p)
Italia en Guayaquil: arquitectura y construcción
La arquitectura no tardó en ser parte del legado de los italianos en Guayaquil. Su contribución no se limitó a la construcción de edificaciones, sino fue una completa exhibición de una de las bellas artes mostrando sus capacidades como diseƱadores ejecutando proyectos representativos neoclĆ”sicos,Ā neogóticos, racionalistas, Art DĆ©co y Art Nouveau, aplicando nuevas tecnologĆas y procesos constructivos que les permitieron conformar empresas constructoras con una inserción en la sociedad dando como resultado el diseƱo y construcción de iglesias, cĆ”rceles, hospitales, residencias, palacios, edificios gubernamentales, espacios pĆŗblicos, monumentos, bibliotecas, cementerios, entre otros. AdemĆ”s, con destacadas contribuciones artĆsticas y escultóricas y con un legado en la academia con la primera escuela de arquitectura de Guayaquil y formación de artesanos.
ĀæComo era el contexto de Guayaquil previo a estas intervenciones? SegĆŗn Compte (2012) la arquitectura
 ⦠la conformaban -en su mayorĆa- edificaciones de madera, de planta baja, destinada generalmente a tiendas y bodegas; y dos plantas superiores utilizadas para vivienda. Unas pocas casas estaban hechas de ladrillo, y en las zonas mĆ”s pobres, persistĆa la construcción con caƱa. (p. 62)
El Gran Incendio de 1896, que dio fin al siglo XIX, dejó cerca de 33.000 habitantes sin hogar de un total aproximado de 59.000 personas, donde el fuego consumió 1103 casas y edificios de los 4265 existentes en la época, marcó un punto de partida para la reconstrucción de la ciudad de la mano del Municipio que aprobó la propuesta del ingeniero francés Gastón Thoret que planteaba la continuación de la ciudad nueva mediante la trama urbana tipo damero. En el concurso municipal también participaron los italianos Américo Cassara y Rocco Queirolo.
El arquitecto Rocco Queirolo, de origen genovĆ©s, fue uno de los primeros arquitectos de la ciudad y el mĆ”s representativo del siglo XIX. Llegó contratado como Arquitecto del Municipio y en 1886 proyectó la CĆ”rcel PĆŗblica Municipal considerado el ā...primer edificio de mamposterĆa de Guayaquil⦠edificado con muros portantes de ladrillo y cemento y pisos de madera.ā (Compte, 2012 p. 64).Ā Se conoce tambien como en el aƱo 1900 āā¦donó a la ciudad el proyecto de la Iglesia de San Francisco, ya que el templo anterior habĆa sido destruido en el Gran Incendio de 1896ā y que su ultimo proyecto, en 1902, āfue la Casona Universitaria, sede de la Universidad de Guayaquil, que serĆa construida en 1903ā (Compte, 2012, p.64) luego de su fallecimiento.
Figura 2Ā CĆ”rcel Publica Municipal c.1909. Archivo Nacional de FotografĆa.
Figura 3Ā Iglesia de San Francisco c.1900. Archivo Nacional de FotografĆa.
Figura 4Ā Casona de la Universidad de Guayaquil C.1903. Archivo Nacional de FotografĆa.
Francesco Maccaferri Colli, de origen lombardo, fue probablemente el arquitecto mÔs destacado en Guayaquil en el siglo XX, tanto por su aportación a la academia, por su cantidad de obras, por sus inicios desde muy joven, su amplio repertorio de dominio y aplicación de lenguajes arquitectónicos, como su adaptabilidad al cambio, por lo que sus obras se convirtieron en hitos de la ciudad.
Realizó sus estudios entre 1914 y 1922, tiempo en el cual tambiĆ©n realizó su servicio militar en la Abisinia italiana (1917-1920). En 1922, se graduó de Profesore di DisegnoĀ en el Real Instituto de Bellas Artes de Bolonia. Ese mismo aƱo con tan solo 25 aƱos de edad participó en el concurso del diseƱo del Palacio Municipal de Guayaquil del cual resultó ganador. En su diseƱo tomó como referencia a la GalerĆa Vittorio Emanuele II y para su construcción āā¦en 1923, la CompaƱĆa Italiana de Construcciones lo contrató para la dirección y asistencia artĆstica⦠por lo que se trasladó al Ecuador.ā (Compte, 2022, p.8). La CompaƱĆa Italiana de Construcciones tambiĆ©n contrató al escultor Emilio Soro Lenti para desarrollar los acabados y los elementos decorativos interiores y exteriores, quien fundó el Taller Soro que todavĆa funciona en la actualidad a cargo de sus descendientes.
Figura 5 y 6Ā A la izquierda vista a la galerĆa, hacĆa el rĆo del Palacio Municipal de Guayaquil, c.1928. Archivo Histórico Camilo Destruge. A la derecha GallerĆa Vittorio Emanuele II, MilĆ”n, (https://www.paesionline.it/italia/monumenti-ed-edifici-storici-milano/galleria-vittorio-emanuele-ii)
Figura 7Ā Palacio Municipal de Guayaquil, (FotografĆa Ricardo Bohórquez), 2019. Archivo de Florencio Compte, Guayaquil.
Por esos mismos aƱos, la Junta de Beneficencia de Guayaquil decidió realizar el primer hospital de hormigón armado para evitar los estragos que causaban los incendios a las edificaciones de madera. El proyecto inicial del que se llamó Palacio del Hospital General (actual Hospital Luis Vernaza) fue āsuscrito por Giovanni Lignarolo, integrante de la compaƱĆa constructora IDEM (italiana di Edificazione Milano)ā y āse inició la construcción del nuevo edificio en febrero de 1922. Este proyecto fue modificado por Maccaferri en 1923, quien le aƱadió un piso y rediseñó la fachada.ā (Compte, 2022, p.71). Finalmente, la CompaƱĆa Italiana de Construcciones encargó la dirección arquitectónica a Paolo Russo, la āasistencia artĆsticaā al propio Macaferri y la dirección tĆ©cnica a Luigi Fratta, āmientras los elementos ornamentales clĆ”sicos fueron encargados al escultor italiano Emilio Soro Lentiā (Compte, 2022, p.72).
La CompaƱĆa Italiana de Construcciones tambiĆ©n contó con el Ing. Arnaldo Rufilli nacido en Forli, Italia, quien llegó a ocupar el cargo de gerente y director tĆ©cnico, asĆ como Luiggi Fratta nacido en Ferrara, Italia, quien ejerció como constructor para la compaƱĆa por su formación como tĆ©cnico especializado en construcción de hormigón armado.
El reconocimiento de Maccaferri como arquitecto fue en aumento por las obras que realizaba, por lo que los premios no se hicieron esperar, como los otorgados por la Municipalidad de Guayaquil a los proyectos Edificio Janer y Edificio Izquieta PƩrez en 1924 -mƔs tarde denominado Premio Ornato-.
En 1923, Maccaferri fue contratado para el diseƱo de la fachada principal y lateral de la Iglesia San JosĆ©, que habĆa quedado inconclusa desde 1905, y, al aƱo siguiente, la CompaƱĆa Italiana de Construcciones inició la construcción que concluyó uno aƱo despuĆ©s.
En el Recordatorio de 1907, publicado a raĆz de la inauguración de la nave del templo jesuita se lo describĆa de la siguiente manera:
El estilo arquitectónico de la obra es el romance o lombardo, derivado del bizantino, que imperó en la construcción de los edificios religiosos y monĆ”sticos desde principios del siglo XI y hasta mediados del siglo XII. Fue este el estilo de los primeros templos del cristianismo triunfante. Las Ciencias y las Artes, salvadas del Feudalismo por los monjes, encontraron en sus manos, algo asĆ como un Renacimiento, cuya mĆ”s importante manifestación fue la manifestación del estilo romance, llamado tambiĆ©n monĆ”stico o monacal, en memoria de sus creadores. Los monjes como era natural, transmitieron al Nuevo Estilo, el sentimiento de austeridad que envolvĆa a sus almas. Si no puede reclamar para Ć©l, toda la originalidad deseable, es innegable su belleza y sobriedad. Las grandes caracterĆsticas de este estilo, son: La aplicación del arco de medio punto, hasta en sus menores detalles de ornamentación; la mĆŗltiple penetración de bóvedas, para cubrir los edificios; la desaparición del capitel cubico. En la Iglesia de San JosĆ© se ha tratado de seguir las huellas de este estilo en la medida de los recursos con que se ha contado. Por razones de economĆa, ha sido forzoso aceptar la aplicación de techos planos en lugar de bóvedas. (MesĆas S.J, 1982, p.29)
Figura 8Ā Edificio GuzmĆ”n Marcos. (FotografĆa Ricardo Bohórquez), 2019. Archivo de Florencio Compte, Guayaquil.
La adaptabilidad y destreza de Maccaferri como arquitecto también se puede evidenciar en el Edificio GuzmÔn Marcos de 1929 y el Edificio Cucalón de 1940, donde ademÔs de cumplir con los requerimientos de sus clientes se posicionaba en la vanguardia. Acerca del edificio GuzmÔn Marcos, realizado para uno de los mayores exportadores de cacao de la época, Lucciana Maccaferri relata lo siguiente:
Los esposos GuzmĆ”n-Marcos le pidieron a mi padre que deseaban el edificio en estilo francĆ©s parecido a una casa en la que ellos vivieron en ParĆs. Parece que asĆ fue. Mi padre les interpretó la idea y los propietarios quedaron muy contentos. (Compte, 2022, p.117)
La versatilidad de Macafferri al ejecutar un proyecto Art Nouveau, con la colaboración en los detalles y ornamentación por parte del escultor Emilio Soro Lenti, nos permite tener hoy un edificio patrimonial donde luego de su restauración en 2018 a cargo de la Municipalidad de Guayaquil funciona en la actualidad el Museo Nacional del Cacao Guayaquil donde muestra la historia del cacao en Ecuador y su riqueza cultural.
Figura 9Ā Edificio M.E. Cucalón. (FotografĆa Ricardo Bohórquez), 2019. Archivo de Florencio Compte, Guayaquil.
Por otro lado, el Edificio Cucalón es una muestra de la modernidad racionalista de la Ć©poca donde Maccaferri realizó una composición volumĆ©trica tipo nĆ”utica, uno de sus mejores ejemplares de este tipo, por lo que se considera pionero de la arquitectura moderna en el Ecuador. Macafferri ademĆ”s, realizó proyectos residenciales racionalistas como la Villa Lofruscio Parodi, la Villa Maccaferri Parodi y la Villa Parodi Valverde. Sin dudas fue el arquitecto italiano mĆ”s influyente de principios del siglo XX con al menos 50 proyectos verificados en la ciudad.[3]Ā
Figura 10 Edifico Diario El TelƩgrafo. Archivo Florencio Compte, Guayaquil.
[3]Ā Ver el libro de Florencio Compte āLa producción arquitectónica de Francesco Maccaferri y su relación con los cambios en la arquitectura de Guayaquilā, 2022.
Otro arquitecto y escultor destacado de la Ć©poca fue Hugo Faggioni, chileno de padres italianos, quien realizó proyectos como el Edificio Diario El TelĆ©grafo, el mĆ”s alto del Ecuador hasta 1938, con un piso aƱadido que continĆŗa el lenguaje arquitectónico neoclĆ”sico, pero a su vez le da un remate como elemento diferenciador. Dos aƱos despuĆ©s de su construcción se colocó un reloj pĆŗblico en su torre esquinera que inicialmente fue proyectado con un remate escultórico en bronce proyectado por Enrico Pacciani que consistĆa en unos atlantes que sostenĆan un globo terrĆ”queo, sin embargo, este remate nunca se ejecutó. Otros edificios neoclĆ”sicos de Faggioni fueron el Juan Illingworth en 1924 que tuvo el primer ascensor de Guayaquil y el Banco La Previsora que recibió el Premio del Concejo Cantonal a la Mejor Edificación. Faggioni tambiĆ©n ejerció en Loja en la construcción de la BasĆlica de Nuestra SeƱora del Cisne en 1932, donde permaneció hasta su fallecimiento.
Figura 11 Edificio Banco La Previsora, c.1929. Archivo Nacional de FotografĆa.
Pietro Fontana fue gerente del Departamento TĆ©cnico de la Sociedad Bancaria Chimborazo entre 1924 y 1926 realizando proyectos pĆŗblicos y privados, como: en 1924 la casa Enrique Sotomayor y Luna; en 1925, la Sociedad de Abastecedores de Carne, la Casa Luis GarcĆa, la Sociedad Continental, el Edificio P. Ycaza 734 y GarcĆa AvilĆ©s (demolido), el Edificio de Colón 936 y Noguchi; y en 1926, el Edificio Alejo MadinyĆ”, el Edificio VĆctor RĆos y el Edificio Lizardo GarcĆa. A partir de 1927, luego de la quiebra de esta empresa, realizó proyectos de manera independiente como el Edificio Herederos Aspiazu, el Colegio Profesional Municipal y el Edificio MartĆn AvilĆ©s (Grand Hotel), posteriormente en 1930 fijó su residencia en Colombia.
La arquitectura funeraria fue otro de los aportes de los italianos con destacados escultores como Augusto Faggioni Vannuncci y Enrico Paccianni Fornari. El Cementerio General de Guayaquil fue declarado Patrimonio Cultural en el 2003 y cuenta con monumentos, esculturas, mausoleos y lĆ”pidas realizadas por italianos. Pacciani nacido en San Remo, Italia, fue formado como escultor en la Escuela de Bellas Artes de GĆ©nova donde obtuvo su reconocimiento como escultor con obras como el cementerio de Staglieno y fue premiado en la Exposición Internacional de Escultura de NĆ”poles. Fue asĆ como recibió en 1925 la oferta para laborar en Ecuador āā¦contratado por JosĆ© Abel Castillo, propietario del Diario El TelĆ©grafo, para erigir en el cementerio de Guayaquil el monumento funerario de su hija Celeste Graciela Castilloā (Compte, 2007, p.104). Pacciani participó tambiĆ©n en el diseƱo y ornamentación de las fachadas e interiores de algunas iglesias como la Iglesia MarĆa Auxiliadora; la Iglesia San JosĆ© y la Iglesia la Merced. AdemĆ”s, en el Cementerio General de Guayaquil ā⦠proyectó y construyó el Monumento Funerario de VĆctor Emilio Estrada; los mausoleos de las familias Burbano, Rohde Ortiz, Calero Briones y Valdano Raffo; y la capilla PĆ©rez Perasso, en 1947; asĆ como numerosas esculturas y monumentos funerariosā (Compte, 2007, p.105)
Figura 12 Monumento funerario a VĆctor Emilio Estrada. Archivo Nacional de FotografĆa.
Faggioni nacido en Carrara, Italia, participó en proyectos de monumentos funerarios y mausoleos. En 1913 regresó a Italia y su hijo Pietro asumió el taller de mĆ”rmoles que habĆa fundado su padre.
El legado de los italianos en Guayaquil también tuvo su paso por la academia, en 1929 la Universidad de Guayaquil en su crónica universitaria publicaba los siguiente:
En el próximo aƱo escolar se inaugurarĆ” en nuestra Universidad, el curso preparatorio de Arquitectura, con el cual abre el Consejo Universitario, una nueva e importante vĆa profesional a la juventud estudiosa. El curso en cuestión serĆ” dictado por un competente Profesional italiano. (Compte, 2022, p.142)
Se referĆan a Francesco Maccaferri, quien se convirtió en el pionero de la enseƱanza acadĆ©mica de la arquitectura en Ecuador, tercera carrera universitaria en Guayaquil luego de medicina y derecho. En 1930 se estructuró el plan de estudios de 5 aƱos, donde Maccaferri realizó un hibrido entre el sistema artĆstico de Beaux Arts de Europa con un componente tĆ©cnico ā cientĆfico clĆ”sico de las politĆ©cnicas italianas. Este plan de estudios se estructuraba de la siguiente manera:
Primer AƱo Preparatorio: Dibujo Ornamental de Elementos Arquitectónicos, Dibujo GeomĆ©trico de Elementos Constructivos, TeorĆa de las Sombras, Perspectiva Lineal, Nomenclatura Arquitectónica, Historia de la Arquitectura, PrĆ”ctica en oficinas y fĆ”bricas, Visitas a los trabajos y todas las materias de otras facultades que tengan relación con el curso de Arquitectura.
Segundo AƱo: GeometrĆa AnalĆtica y Descriptiva, Algebra Superior, CĆ”lculo Diferencial e Integral, MecĆ”nica AnalĆtica, SĆsmica, FĆsica, GeologĆa y MineralogĆa General, Dibujo Arquitectónico, Construcciones Civiles, Historia de la Arquitectura, Visitas a los trabajos, Nomenclatura Arquitectónica, PrĆ”ctica en oficinas y fĆ”bricas.
Tercer AƱo: GeometrĆa Aplicada, MecĆ”nica AnalĆtica, Estabilidad de las Construcciones, GrafostĆ”tica, FĆsica, SĆsmica, MineralogĆa y GeologĆa Aplicada a las Construcciones, Composición Arquitectónica, Construcciones Civiles, Historia de la Arquitectura, OrtografĆa, Nomenclatura arquitectónica, Conferencias de carĆ”cter artĆstico y tĆ©cnico, PrĆ”ctica en oficina y fĆ”bricas, Visitas a los trabajos.
Cuarto AƱo: Perspectiva, TeorĆa de las Sombras, Estabilidad de las Construcciones, Proyecto Arquitectónico y Constructivo, Construcciones Civiles, Historia de la Arquitectura, TopografĆa PrĆ”ctica, Nomenclatura Arquitectónica, Higiene, Contabilidad, Leyes Aplicadas a las Construcciones, Electricidad, PrĆ”ctica en oficina y fĆ”bricas, Visitas a los trabajos, Conferencias de carĆ”cter artĆstico y tĆ©cnico.
Quinto AƱo: Perspectiva, TeorĆa de las Sombras, Estabilidad de las Construcciones, Proyecto Arquitectónico Completo, Construcciones Civiles, Historia de la Arquitectura, Ejercicios PrĆ”cticos de TopografĆa, Higiene, Contabilidad y Leyes Aplicadas a las Construcciones, PrĆ”ctica en oficina y fĆ”bricas, Visitas a los trabajos, Conferencias de carĆ”cter artĆstico y tĆ©cnico.ā (Acta del Consejo Universitario de la Universidad de Guayaquil del 17 de marzo de 1930) (Compte, 2022, p.144)
En 1933 el italiano Arnaldo Ruffilli, para ese entonces director tĆ©cnico de la CompaƱĆa Italiana de Construcciones, se sumó al cuerpo de docentes para hacerse cargo de las cĆ”tedras de Estabilidad de las Construcciones y Hormigón Armado.
En 1938 luego de su presentación de proyecto final de tesis el ecuatoriano HĆ©ctor MartĆnez Torres se convirtió en el primer graduado de arquitecto de esa escuela. AƱos mas tarde, serĆ” docente fundador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guayaquil y tambiĆ©n uno de los fundadores del Colegio de Arquitectos del Guayas.
AƱos mĆ”s tarde, en 1958, Maccaferri fue invitado a formar parte de la Escuela Superior PolitĆ©cnica del Litoral convirtiĆ©ndose en uno de los 11 profesores fundadores en conjunto con Idelfonso Bohórquez, Guillermo Castro Becerra, Jaime Fabre Hanze, Jorge Gagliardo Bryant, Lutgardo López Cayetano, RaĆŗl Maruri Diaz, Homero Ortiz Egas, Jorge PĆ©rez Concha, Cesar Polit Mackay y VĆctor Zevallos Mata (Mariscal, 2007). En esa escuela, Maccaferri dictó la materia de Dibujo TĆ©cnico hasta el aƱo 1971 cuando se retiró de la docencia.
En 1925 Enrico Pacciani habĆa fundado la Escuela de Bellas Artes, adscrita al Colegio Vicente Rocafuerte, donde fue profesor y director, ademĆ”s tuvo la colaboración de Antonio Bellolio como profesor de pintura. Bellolio era graduado de la Escuela de Bellas Artes de Quito y se perfeccionó en Francia e Italia.Ā En 1933 la Escuela de Bellas Artes llegó a tener 80 alumnos.
Figura 13 Curso de la primera Escuela de Arquitectura. Maccaferri, de negro de pie a la derecha, junto con los alumnos fundadores. Revista de la Universidad de Guayaquil, AƱo 1, numero 2, abril-mayo-junio, 1930. Biblioteca de la Universidad de Guayaquil.
De la élite a la persecución
Si los italianos se encontraban tan bien posicionados en Guayaquil, ĀæquĆ© eventos ocasionaron que su presencia y protagonismo comenzarĆ” a disminuir? Existen algunos eventos históricos que fueron afectando de manera directa e indirecta su presencia, no solo bajo un contexto local, sino tambiĆ©n influenciado por el contexto italiano y mundial, como la Segunda Guerra Mundial y su lista negra, la Gran Depresión, la crisis financiera y las polĆticas inmigratorias de Ecuador, la competencia local, la reconstrucción de Italia, los eventos personales de italianos en Guayaquil y, finalmente, las migraciones inversas producto de los eventos anteriores.
En 1929 Estados Unidos luego de la Primera Guerra Mundial, se habĆa establecido como la primera potencia mundial. El crack del 29 y la Gran Depresión afectó tambiĆ©n a SudamĆ©rica y Europa. Ecuador que dependĆa en gran medida de sus exportaciones agrĆcolas como el banano, el cafĆ© y el cacao, a consecuencia de la Gran Depresión cuando el comercio internacional disminuyó provocó la caĆda de los precios y la disminución de la demanda. La Gran Depresión fue una de las causas de las cuales un joven Austriaco se erigirĆa como la salvación alemana ante la crisis social y económica, del cual hablaremos mas adelante.
La arquitectura, que tiene una conexión directa con la economĆa, históricamente se la ha utilizado para realizar obras emblemĆ”ticas como sĆmbolo y alarde del poder económico y su alcance. En Guayaquil, el ultimo edificio neoclĆ”sico fue el Palacio Municipal que se inauguró en 1929, aƱo en el que comenzaron las agitaciones económicas en el mundo. El cambio se dio hacia una arquitectura racionalista, menos elaborada, fue tambiĆ©n debido a una reacción económica y esto afectó a los arquitectos y escultores que venĆan desde Italia para realizar obras y esculturas neoclĆ”sicas.
Ecuador a mediados de los aƱos treinta fortaleció sus relaciones con Estados Unidos mediante un acercamiento polĆtico y económico. Este acercamiento hizo que un Ecuador con posición neutral durante la Segunda Guerra Mundial, tuviera una participación indirecta y casi obligatoria en apoyo hacĆa los aliados. Esto permitió que Estados Unidos colocara bases militares en GalĆ”pagos y Salinas, ademĆ”s de difundir el 17 de julio de 1941 por orden del presidente Roosevelt medidas represivas como La Lista Negra, que no era mĆ”s que un listado de empresas y ciudadanos considerados del Eje que empezaron a sufrir persecuciones, detenciones, traslados a campos de concentración, repatriaciones, abusos a los bienes y familiares. Este listado perjudicó a miles de personas en AmĆ©rica Latina y fue incluso difundido previo al ataque de Japón a la base militar de Pearl Harbor en el PacĆfico. Durante este periodo:
ā¦los grupos de migrantes originarios de paĆses del Eje (Italia, Alemania y Japón) asumieron en Ecuador un protagonismo nunca antes alcanzado, volviĆ©ndose objeto de sospechas y represiones. En este periodo las identidades Ć©tnicas, los sentimientos de fidelidad, la pertenencia nacional e ideológica fueron discutidas y formaron parte del debate local e internacional (Pagnotta, 2016, p.141)
Jenny Estrada nos cuenta las medidas represivas de control de noticias y publicaciones, control de correspondencia, control de cuentas y propiedades bloqueadas, y en el control de cambios de importaciones y exportaciones, establecidas por el presidente de la Republica del Ecuador, quien en uso de sus facultades extraordinarias de que se hallaba investido por el Decreto Legislativo promulgado el 26 de septiembre de 1941, expide el decreto N 171 (Reg. Of. N438, 9 de febrero de 1942), que en sus dos primeros artĆculos, dispuso:
Art. 1- El Control de Cambios, Importaciones y Exportaciones, suspenderĆ” inmediatamente todo servicio a personas naturales o jurĆdicas, pĆŗblicas o privadas, que se encuentren incluidas en āLa Lista Negraā, proclamada oficialmente por el Gobierno de los Estados Unidos de Norte AmĆ©rica. Asimismo, al mencionado Control le esta totalmente prohibido prestar cualquier servicio o llevar a cabo cualquier transacción con las personas naturales o jurĆdicas, publicas o privadas que se encuentren incluidas en La Lista Negra.
Art. 2 ā Todos los Bancos que operen dentro de la Republica del Ecuador y todas las Corporaciones, CompaƱĆas o Empresas que efectĆŗen transacciones comerciales o bancarias de todo orden, con nacionales de paĆses que estĆ”n en guerra contra un paĆs americano, quedan obligados a inmovilizar o congelar inmediatamente todos los fondos o crĆ©ditos de cualquier naturaleza, incluyendo todas las propiedades en custodia, sean del carĆ”cter que fueren de dichos nacionales o de Corporaciones, Sociedades, CompaƱĆas, o Empresas que les pertenezcan. AdemĆ”s, de aplicarse estas disposiciones a los nacionales mencionados, se aplicarĆ” tambiĆ©n, a todas las personas, en general, cuyos nombres consten en āLa Lista Negraā oficial del Gobierno de los Estados Unidos de Norte AmĆ©rica (Estrada, 2006, p. 28)
Paralelamente, a inicios de los aƱos cuarenta, Ecuador entraba en disputa territorial con PerĆŗ con una inestabilidad polĆtica y social que entre 1931 y 1948 reflejó la sucesión de mas de veinte presidentes constitucionales. Tal como lo relata Compte (2019):
La guerra, que culminó con el triunfo militar del PerĆŗ y la pĆ©rdida de extensos territorios ecuatorianos en la región amazónica, se selló en 1942 con la firma en Brasil entre los dos paĆses del Protocolo de Paz, Amistad y LĆmites de RĆo de Janeiro, que dejó al Ecuador sin salida directa al rĆo Marañón. Lo bochornoso del acuerdo, a lo que se sumaba la situación económica manejada por un gobierno cada dĆa estaba mĆ”s distanciado de la sociedad, originó una creciente oleada de protestas de estudiantes, organizaciones de izquierda, sectores laborales y diversos grupos sociales. (p.164)
Los italianos, por otra parte, habĆan conformado La Casa del Fascio en Guayaquil en 1924, la cual, en 1933, contaba con 82 miembros y era el nĆŗcleo del fascismo en Ecuador. Los ingenieros Augusto Bartoli, Carlo Bartoli, Arnaldo Ruffilli y los arquitectos Paolo Russo y Antonino Russo eran miembros de esta agrupación.
De acuerdo con el testimonio de ecuatorianos los arquitectos e ingenieros italianos en Ecuador eran apreciados por su espĆritu emprendedor, amigables, generadores de empleo y referentes del desarrollo que necesitaba el paĆs, esta actitud despertó simpatĆa por los extranjeros y por el movimiento fascista aliado a Mussolini. Posteriormente, por la forma en que se dieron los hechos en Europa se entendió el trasfondo del fascismo en el mundo. (Del Pino, 2012, p.35)
Esto rÔpidamente los convirtió en objetivos de La Lista Negra. Algunos de los testimonios de las familias que fueron perseguidas como la de Otto Schwarz Wilde nacido en Hamburgo y residente en Ecuador desde 1922 quien fue apresado y deportado a un campo de concentración en Estados Unidos, en su relato nos cuenta que:
El 23 de diciembre de 1943, a las 21h00, dos oficiales del ejercito ecuatoriano vinieron a mi casa en Cuenca, pidiĆ©ndome tomar algunas pertenencias personales e informĆ”ndome que tenĆan orden de prisión en mi contra.
El 25 de diciembre de 1943, fui conducido a Guayaquil y luego a Salinas, en compaƱĆa de otros ciudadanos extranjeros no americanos, o sea, alemanes y unos cuantos italianos. El viaje a Salinas fue supervisado por el seƱor Gates, del FBI. En este tiempo Salinas era una importante posesión de los Estados Unidos y estaba ocupada por el ejercito norteamericano. (Estrada, 2006, p.72)
En 1944 la esposa e hijos de Schwarz fueron desalojados de su casa y enviados al campo de concentración de Crystal City (Houston ā Texas). Al igual que Schwarz, Luigi Fossati, italiano nacido en Mezzanego se encontraba en Guayaquil trabajando para la fabrica La Universal y fue apresado y deportado al mismo campo de concentración. Su esposa Lydia Montesdeoca nos relata:
Los aƱos de encierro nos habĆan desconectado del mundo exterior. Recuerdo que, junto a otras seƱoras, cruzĆ”bamos las calles de Houston cogiĆ©ndonos de las manos, por temor a que los carros nos atropellaran. SumĆ”ndonos a las reclamaciones presentados por otros afectados, firmamos una comunicación dirigida al Gobierno ecuatoriano, consiguiendo que el presidente Velasco Ibarra ordenara el envió de un avión donde nos trajeron de vuelta en el aƱo 1946. Nunca entenderĆ© por que, siendo mujeres ecuatorianas, con hijos ecuatorianos, las esposas de inmigrantes italianos y alemanes colocados en La Lista Negra, fuimos vejadas y privadas de nuestros derechos, sin que nuestras autoridades hicieran algo para defendernos. (Estrada, 2006, p. 91)
Esto es solo un breve extracto de algunos de los casos presentados por Jenny Estrada, como los de Bruckmann-Breilh, Moeller- Martinez, Duffer-AlbƔn, Piana-Bruno, Almerini Pessina, entre otros, que evidencian los abusos por parte de los norteamericanos y los britƔnicos en suelo ecuatoriano, tanto para inmigrantes como para ecuatorianos relacionados a ellos. AdemƔs, de los inmigrantes que fueron enviados directamente a Alemania para utilizarlos como canje de prisioneros.
El Banco Italiano fue un ejemplo de las persecuciones corporativas, ya que en el directorio estaba compuesto por italianos que simpatizaban con el movimiento fascista local, quienes fueron rÔpidamente incluidos en La Lista Negra norteamericana y britÔnica. Por esa razón el banco cambió su nombre a Banco de Guayaquil en 1941 y designó al español Julio Guillén como presidente del nuevo directorio, lo que permitió que al año siguiente el Banco de Guayaquil fuera excluido de La Lista Negra.
Sin dudas, con un Ecuador inestable social y económicamente, los migrantes italianos siendo perseguidos por norteamericanos y britĆ”nicos, una arquitectura que pasaba del neoclĆ”sico al racionalismo, hizo que el contexto no sea el mejor para desenvolverse profesionalmente para un arquitecto italiano. Francesco Maccaferri que se adaptaba muy bien al cambio tuvo que atravesar un difĆcil momento cuando el 13 de mayo de 1942 un terremoto de 7.9 en escala Richter causó el derrumbe del edificio Manuel Cucalón, ubicado en la esquina de las calles Colón y Pichincha, donde mĆ”s de una decena de personas fallecieron al ser sepultadas bajo los escombros. El edificio habĆa sido diseƱado por Maccaferri y construido por su oficina tĆ©cnica en 1936, por lo que recibió una demanda civil y penal, la cual, luego de un extenso juicio, se determinó que no tenĆa responsabilidad alguna al no haber realizado los cĆ”lculos de estabilidad y al haber delegado la dirección de la obra. A consecuencia de ese evento Maccaferri abandonó su profesión como arquitecto y constructor, sin embargo, volvió a ejercer en Italia en 1957.
El mismo Maccaferri que promovió la academia de la arquitectura, dio paso a la primera generación de arquitectos ecuatorianos, con HĆ©ctor MartĆnez Torres como el primer graduado, que permitió que se pueda encontrar arquitectos locales sin necesidad de traer profesionales del exterior. Poco aƱos despuĆ©s se le sumaron otros graduados como Rafael Rivas NevĆ”rez, Manuel Gambarrotti GavilĆ”nez, Oscar Granja Torres, Juan PĆ©ndola Avegno, Pablo Graf Rosas y FĆ©lix HenrĆques Fuentes. Esto supuso una mayor oferta local ante una creciente demanda que permitió que los ecuatorianos fueran protagonistas, a partir de los aƱos cincuenta, en el desarrollo de la ciudad como en los trazados urbanos de Urdesa, Miraflores y Los Ceibos.
La migración disminuyó significativamente luego de la Segunda Guerra Mundial debido a que el āmilagro económicoā proporcionó en la reconstrucción de Italia oportunidades de empleo y mejores condiciones de vida. Por otra parte, las polĆticas migratorias de Estados Unidos que priorizaron la mano de obra calificada hicieron que la curva de migración siguiera bajando. La presencia de los italianos en Guayaquil no fue igual, ya que muchos huyeron, otros regresaron a Italia, otros fallecieron sin descendencia, y los que si la tuvieron se establecieron como ecuatorianos, aunque siempre llevando en su apellido el legado de sus antepasados. No fue sino hasta finales del siglo XX que se da el fenómeno migratorio en sentido inverso como nos indica Jenny Estrada (1993) āEn tĆ©rminos comparativos, la migración masiva de ecuatorianos por vĆa legal hacĆa Italia se produce a partir de 1990 y en forma ascendente hasta 2007ā, siendo Italia el tercer destino de emigración ecuatoriana hacĆa Europa con la mayor concentración de ecuatorianos en MilĆ”n, GĆ©nova y Roma. A finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI los ecuatorianos eran la mayor concentración de latinos en suelo italiano, donde hoy se estima que supera las 100.000 personas.
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